Aspecto Formativo-Religioso

Jueves, 31 Julio   

Es importante tener bases cristianas sólidas para enfrentar un mundo con diferentes creencias religiosas, con gente en busca de una explicación teológica a su existencia.

He conocido algunas personas que se alejan del cristianismo ya sea por malos ejemplos de otros que se dicen cristianos o por sacerdotes poco preparados (razones algo superficiales), y que “encuentran” respuesta en sectas ajenas al catolicismo. Esas personas tratan de buscar adeptos a sus grupos y se dan a la tarea de estar pendientes y en la primera ocasión dar testimonio de sus interpretaciones de la Biblia o argumentos que difieren del catolicismo.

Por un lado pienso que gracias a Dios tienen una alternativa ya que, según mi criterio, es mejor que tengan un poco de humildad y crean en un ser superior cuyas enseñanzas les den valores universales como bondad, caridad, fe, esperanza, etc. y que, cabe decir aunque me de pena, muchos que se dicen “católicos” no poseen.

Tener un conocimiento profundo de nuestra religión, nos hace menos vulnerables a grupos con interpretaciones diferentes de las Escrituras, fanáticos, o con un criterio fatalista.

El conocimiento de Dios a través de la Biblia va a permitir sentirnos seguros de nosotros mismos, a transmitir esa seguridad a los demás a sentir amor por nosotros y por nuestros “prójimos” que son, sin lugar a dudas, con quienes convivimos y por lo tanto por quienes debemos tener caridad. Qué fácil es amar al prójimo cuando el prójimo vive en China y qué difícil se vuelve cuando tengo que amar a mis hermanas y se han portado como unas auténticas brujas conmigo.

Sólo con la ayuda de Dios podremos trascender a nuestros impulsos humanos. Sólo con Su ayuda podremos soportar muchas penas, Él es nuestro guía en momentos de duda, debemos sentirnos confiadas en Él y dar testimonio de su bondad, -actuando como apóstoles en el mundo de hoy como Él nos ha mandado a hacerlo-.

Si vivimos como Dios nos enseñó y hacemos un esfuerzo diario por ser un ejemplo de auténticas Cristianas seguramente lograremos contagiar esa actitud de vida a los que nos rodean. Tal vez los demás no cambien, pero nosotras sí y nuestro cambio afectará positivamente a los demás.